sábado, 31 de julio de 2010

Soy Felíz

Si a mí me preguntaran si soy felíz, lo más probable es que mi respuesta(en este momento) sea afirmativa. Creo que a veces me siento cansado, en el pasado habré estado triste, pero la verdad es en mi vida hay mucho para estar contento. Y con estar contento no me refiero a estar extasiado o colérico, sino que simplemente a creer que estás donde debes estar, que Dios te ama y que hay un futuro esperándote más allá de los errores que cometes. El sentimiento que nos plantean los medios de comunicación como felicidad muchas veces no es ello sino éxtasis, éxito o placer. Estas 3 cosas no representan ni la mitad de lo que es. En realidad yo relaciono el estar felíz con la calma, la sencillez, características que tiene la siguiente canción.




Este tema de Vicentico no lo conocía. Lo oí y en un comercial de Unimarc y me sentí identificado con él. A propósito de ser felíz, leí en el diario hoy algo bastante interesante. Leí que la felicidad es algo que se aprende, que no te lo venden ni llega como la suerte. Y hay un grupo de sicólogos que plantean que una persona puede tomar ciertos hábitos que lo hacen más felíz. Se menciona el ser optimista (obvio), dar las gracias, concentrarte en lo que estás haciendo, hacer una reflexión de lo que haces, como un diario (o un blog... por eso lo hago) disfrutar, hacer el bien, ponerse metas, ejercitar tus habilidades, tener un sentido de vida y enfrentarse a la adversidad. Pueden decir muchas cosas sobre el mensaje cristiano, pero que algo que hasta hoy me sigue sorprendiendo es que todas las corrientes filosóficas, religiosas o hasta científicas, aunque renieguen de él en un principio, llegan a alguno de sus postulados. De hecho, comparen lo que acabo de decir con las Bienaventuranzas. De todas maneras, ser felices tiene que ver con lo que somos, lo que queremos y lo que hacemos para obtenerlo.

jueves, 22 de julio de 2010

¿Quieres ser Alejandro Martinez?

Atención: Este texto no pretende mostrar una visión sesgada o mofarse de nuestros hermanos Evangélicos. Tengo muy buenos amigos de esa confesión y no hemos dejado de serlo. En todas las religiones -incluída la católica, que yo profeso- se corre el riesgo de desvirtuar el mensaje central y caer en fundamentalismos o en una adoración desmedida hacia un ser humano que puede equivocarse. Mi denuncia es hacia una conjunto de situaciones que he observado en mi vida y que me hablan de hasta dónde puede llegar una persona con la intención de volverse un líder de opinión. Todos queremos que se nos escuche pero la forma en la cual expresamos y fundamentamos nuestro pensamiento también tiene su ética.

Cuando era niño, todo parecía ser mucho más fácil. Mi mamá me enseñaba a sumar y restar, a leer y a escribir. Llegué al colegio con bastante adelanto y no tuve que repetir el Kinder. Nos mudábamos de una casa que quedaba en Pudahuel para llegar a la Villa Manuel Rojas en Maipú. Recuerdo como si fuera ayer que la primera noche en esa casa me acosté en el colchón y ví el Jappening (admito que de niño era bastante tevito). Como por el 2001 o 2002, cuando recién estábamos adaptándonos al barrio, puse el canal 2. Allí, donde había videos como el del post anterior, encontré secuencias como estas.





Así es, era Vidavisión, un canal evangélico que pretendía nada más que "conquistar la televisión", me acuerdo de las cosas mitad proselitistas, mitad humorísticas que hacían, y que los protagonistas del canal eran el Pastor Alejandro Martínez y el ministro de alabanza Jimmy Sobarzo, que de paso hacía las locuciones de la estación (a ellos dos los relacionaba con Pinky y Cerebro... Jimmy era Pinky y Alejandro Cerebro). Una de las "gracias" de este canal eran las "películas" que hacían para exponer su mensaje (eran malas copias de las películas del oeste y de la trilogía "Matrix"), o la sección "con su permiso", en que las 2 estrellas del canal contaban chistes más aburridos que los de Salomón y Tutu Tutu en Viña. Entre los clásicos predicadores o telemaratones salían estas secciones ideales para un niño pequeño que quiere estimular su imaginación. Pues bien, yo creí (con mi mente infantil) que estos seres humanos eran una amenaza para la humanidad, les creí el cuento de conquistar el mundo. Sin embargo, varios años después me dí cuenta que su ambición seguía en pie. Alejandro, un poco antes de perder el canal en manos de Jaime Cuadrado (amigo de Don Francisco y ex director de programación de Canal 13), compró el estudio Gigante, que fue usado para sus actividades de iglesia, pero también se le arrendó a fiestas pokemonas que terminaron en disturbios en las afueras del recinto. Luego cambió su nombre a Alex Marvel y se presentó como un coach motivacional (con la falta que hace de ellos...). Ha escrito libros en los que presenta al presidente Piñera como un ejemplo de éxito (?) y ha analizado la forma de liderazgo que ejerce Marcelo Bielsa. Vale decir, este hombre se apoya en liderazgos de personas muy populares en nuestro Chile pare que para mostrarse como un hombre que puede hacer exitoso a cualquiera de nosotros. Eso (para mí) es algo sumamente contradictorio. El concepto de éxito tiene un sentido diferente para cada persona, y el único que puede conseguir la plenitud de una persona es la misma persona (con la ayuda de Jesucristo para los que creemos, que es mucho más que un coach). Si este hombre quiere volverse un lider de opinión en si mismo, ¿Tiene eso alguna diferencia con "conquistar" un medio de comunicación, salvo en la tecnología útil para hacerlo? ¿Tendrá VidaVisión alguna responsabilidad en la estigmación de la gente que tiene fé y funciona desde ella? Saquen sus propias conclusiones

miércoles, 21 de julio de 2010

Nuestro canal de Oscar



El día de hoy decidí mostrarles y comentar este video del clásico "Plan Z. ". Da risa, se burla de la forma de hacer televisión actualmente y su programación es una clara parodia al Canal 13 de los `90. Pero quiero ir más allá de eso.
Yo sigo los videos de Plan Z desde hace unos 4 años (cuando el canal Rock & Pop estaba en su cumbre yo era un preescolar, pero yo lo veía aunque no entendía mucho), y hay algo en su humor que lo hace distinto: Se basa en nuestra realidad y no pierde sentido unos 14 años después. Esto lo pude comprobar al leer los comentarios que siguen al video. Ahí había una reflexión sumamente potente.
En este blog he mostrado parte de mi vida, gran parte de los bloggeros hacen eso, entonces ¿Cada uno de nosotros hace, de cierta forma, un Canal de Oscar cualquiera? ¿La revolución digital no será lo mismo que Rafael Gumucio muestra aquí, multiplicado en varias personas y con otra tecnología?
Pues bien, aquí estaremos haciendo algo parecido. Pero un poquito más profesional. Nuestro desafío pues, será encontrar algo importante que comunicar

martes, 20 de julio de 2010

Tratar de estar mejor

Hay momentos en los que nada te sale bien y sólo buscas una escapatoria. Hay otros en los que estás tan feliz que parece que todo vuela. Hay otros en los que todo parece ir en tu contra y te gusta mandar a cualquier parte a todos. Hay otros en los que pareces conectado con el árbol de la vida y te das cuenta que ser santo es algo maravilloso. Para todos esos momentos (lo digo con experiencia propia), dependiendo de cada persona, hay un color, una palabra, y una canción.

En mis cortos 17 años, como sabrán, me han pasado un montón de cosas y siento que debo ir por más. Es por esto que sentí necesario compartir con ustedes las canciones que me marcan y que han sido símbolo de situaciones en mi vida.

1. La canción que titula esta entrada apareció cuando yo todavía no nacía. No la conocí hasta el 2008, y la gracia que tiene es que su mensaje no pierde novedad. Un tema que levanta el ánimo, que hace recordar buenos tiempos. Desde aquí mis saludos a nuestros hermanos argentinos.


2. Ahora algo más chileno y más irreverente. Un tema que descubrí este año gracias a Radio Uno (Que oigo con frecuencia, así como Sonar, Cooperativa y El Conquistador), y que me mató de la risa la primera vez que lo oí. Este es mi homenaje para la gente que dice en el arte lo que casi ninguno de nosotros se atreve a decir. El humor sin pelos en la lengua es un tesoro.


3. Ahora un producto local (hecho por estudiantes del Liceo donde estudio). Este tema es compuesto por una banda con miembros que han salido de allí. Es un tema que mezcla rock y tecno, con un trasfondo sicodélico. Gran tema para oírlo cuando necesitas concentrarte de manera casi hipnótica en un deber.



Pues bien, quiza estos temas sean poco conocidos y de estilos diametralmente distintos, pero eso es lo que quería mostrar en cuanto a gusto musical. Que soy ecléctico, me gustan las buenas letras, no me guío por modas, y creo en el contenido y el humor. Obviamente van a ver más videos y otras cosas en los siguientes posts